sábado, 6 de noviembre de 2010

Luis Enrique Mejia Godoy - EL cristo de palacaguina

Elsa Baeza - Cristo de Palacaguina

CARLOS MEJIA GODOY, CLODOMIRO EL ÑAJO

CARLOS MEJIA GODOY, CLODOMIRO EL ÑAJO

Shaila Durcal - Si Nos Dejan

CHAVELA VARGAS 'en un rincon del alma"

Víctor Manuel - Soy un corazón tendido al sol

Somos Mucho Más Que Dos - Mario Benedetti

En un Rincón del Alma: Alberto Cortez

En un rincón del alma
Donde tengo la pena
Que me dejo tu adiós,
En un rincón del alma
Se aburre aquél poema
Que nuestro amor creo.
En un rincón del alma
Me falta tu presencia
Que el tiempo me robó,
Tu cara, tus cabellos
Que tantas noches nuestras
Mi mano acaricio.
En un rincón del alma
Me duelen los "te quiero"
Que tu pasión me dio,
Seremos muy felices
No te dejaré nunca...
Siempre serás mi amor.
En un rincón del alma
También guardo el fracaso
Que el tiempo me brindo,
Lo condeno en silencio
A buscar un consuelo
Para mi corazón.
Me parece mentira,
Después de haber querido
Como he querido yo,
Me parece mentira
Encontrarme tan solo
Como me encuentro hoy,
De que sirve la vida
Si a un poco de alegría,
Le sigue un gran dolor...
Me parece mentira
Que tampoco esta noche
Escucharé tu voz.
En un rincón del alma
Donde tengo la pena
Que me dejo tu adiós,
En un rincón del alma
Se aburre aquél poema
Que nuestro amor creó.
Con las cosas más bellas
Guardaré tu recuerdo
Que el tiempo no logró,
Sacarlo de mi alma,
Lo guardaré hasta el día
En que me vaya yo.

Miguel Hernandez- Elegia / J.M. Serrat

Serrat canta a Benedetti

Joan Manuel Serrat - La poesía es un arma cargada de futuro

La poesia es... - Paco Ibañez.

Gabriel Celaya: Estamos Tocando el Fondo

LA POESÍA ES UN ARMA CARGADA DE FUTURO

Cuando ya nada se espera personalmente exaltante,
mas se palpita y se sigue más acá de la conciencia,
fieramente existiendo, ciegamente afirmado,
como un pulso que golpea las tinieblas,

cuando se miran de frente
los vertiginosos ojos claros de la muerte,
se dicen las verdades:
las bárbaras, terribles, amorosas crueldades.

Se dicen los poemas
que ensanchan los pulmones de cuantos, asfixiados,
piden ser, piden ritmo,
piden ley para aquello que sienten excesivo.

Con la velocidad del instinto,
con el rayo del prodigio,
como mágica evidencia, lo real se nos convierte
en lo idéntico a sí mismo.

Poesía para el pobre, poesía necesaria
como el pan de cada día,
como el aire que exigimos trece veces por minuto,
para ser y en tanto somos dar un sí que glorifica.

Porque vivimos a golpes, porque apenas si nos dejan
decir que somos quien somos,
nuestros cantares no pueden ser sin pecado un adorno.
Estamos tocando el fondo.

Maldigo la poesía concebida como un lujo
cultural por los neutrales
que, lavándose las manos, se desentienden y evaden.
Maldigo la poesía de quien no toma partido hasta mancharse.

Hago mías las faltas. Siento en mí a cuantos sufren
y canto respirando.
Canto, y canto, y cantando más allá de mis penas
personales, me ensancho.

Quisiera daros vida, provocar nuevos actos,
y calculo por eso con técnica qué puedo.
Me siento un ingeniero del verso y un obrero
que trabaja con otros a España en sus aceros.

Tal es mi poesía: poesía-herramienta
a la vez que latido de lo unánime y ciego.
Tal es, arma cargada de futuro expansivo
con que te apunto al pecho.

No es una poesía gota a gota pensada.
No es un bello producto. No es un fruto perfecto.
Es algo como el aire que todos respiramos
y es el canto que espacia cuanto dentro llevamos.

Son palabras que todos repetimos sintiendo
como nuestras, y vuelan. Son más que lo mentado.
Son lo más necesario: lo que no tiene nombre.
Son gritos en el cielo, y en la tierra son actos.